Los nanotubos de carbono (CNT) son nanoestructuras tubulares formadas enrollando una o varias capas de láminas de grafito. Poseen propiedades mecánicas, eléctricas y térmicas únicas, por lo que desempeñan múltiples funciones en aplicaciones de ingeniería y ciencia de materiales.
En primer lugar, los CNT exhiben una excelente conductividad eléctrica. Los nanotubos de carbono-de pared simple pueden lograr una movilidad electrónica extremadamente alta, lo que los hace adecuados para mejorar la conductividad de polímeros conductores, materiales compuestos o dispositivos electrónicos. En sensores, supercondensadores y dispositivos electrónicos flexibles, los CNT se utilizan con frecuencia como redes conductoras altamente eficientes para mejorar el rendimiento general.
En segundo lugar, los CNT poseen propiedades mecánicas excepcionales. Su resistencia a la tracción y su módulo de Young superan con creces los del acero, lo que los convierte en un relleno importante para reforzar materiales compuestos. La introducción de CNT en matrices poliméricas o metálicas puede mejorar significativamente la resistencia, tenacidad y resistencia al desgaste de los materiales manteniendo sus propiedades de ligereza. Este efecto de refuerzo se utiliza ampliamente en los campos aeroespacial, automotriz y de materiales estructurales.
Además, los CNT también poseen una excelente conductividad térmica y estabilidad química, lo que los hace adecuados para materiales de gestión térmica, dispositivos de almacenamiento de energía y soportes de catalizadores. En el campo del almacenamiento de energía, la gran superficie específica y la estructura de red conductora de los CNT los convierten en un material aditivo ideal para baterías de iones de litio-, supercondensadores y pilas de combustible. En los campos medioambiental y químico, los CNT se pueden utilizar como soportes de catalizadores o adsorbentes para la eliminación de contaminantes y la aceleración de reacciones.


