Los plásticos antiestáticos son un tipo de material plástico con funciones especiales, caracterizadas principalmente por su capacidad de prevenir eficazmente la generación y acumulación de electricidad estática. En la vida diaria y en la producción industrial, la electricidad estática a menudo daña equipos electrónicos, instrumentos de precisión y materiales inflamables y explosivos, o plantea riesgos para la seguridad. Por eso es especialmente importante la aplicación de plásticos antiestáticos.
El principio técnico de los plásticos antiestáticos se basa principalmente en la adición de agentes antiestáticos o mediante un procesamiento especial para formar una capa conductora en la superficie del plástico, eliminando así rápidamente la electricidad estática y evitando su acumulación. Este material no sólo conserva las ventajas de los plásticos tradicionales, como el peso ligero, la facilidad de procesamiento y la resistencia a la corrosión, sino que también posee la función especial de propiedades antiestáticas.
Los plásticos antiestáticos se utilizan ampliamente en las industrias electrónica, de electrodomésticos, de comunicaciones, automotriz y aeroespacial. En la industria electrónica, los plásticos antiestáticos se pueden utilizar para fabricar materiales de embalaje y paletas de transporte para componentes electrónicos para evitar que la electricidad estática dañe los componentes. En la industria automotriz, los plásticos antiestáticos se pueden utilizar para fabricar piezas interiores de automóviles y líneas de combustible, mejorando la seguridad y la comodidad del vehículo.


