Los nanotubos de carbono (CNT) son nanomateriales tubulares formados enrollando capas de grafito. Poseen una variedad de propiedades físicas y químicas únicas, lo que las hace ampliamente aplicables en ciencia de materiales y nanotecnología. En primer lugar, los CNT exhiben propiedades mecánicas extremadamente altas, con resistencias a la tracción que alcanzan entre 50 y 150 GPa y un módulo de Young que alcanza el nivel de 1 TPa-decenas de veces más que el acero-al tiempo que mantienen una baja densidad y flexibilidad. Por lo tanto, demuestran excelentes efectos de refuerzo en materiales compuestos y estructurales.
Los CNT también exhiben una conductividad eléctrica y térmica excepcional. Los nanotubos de carbono-de pared simple tienen una alta movilidad electrónica y exhiben propiedades metálicas o semiconductoras. Su conductividad eléctrica se puede utilizar en dispositivos electrónicos, compuestos conductores y sensores. Los nanotubos de carbono de paredes múltiples pueden alcanzar una conductividad térmica de 3000 a 3500 W/m·K, lo que los hace cruciales en materiales de gestión térmica y compuestos de alta conductividad térmica.
Los CNT poseen una alta superficie específica y estabilidad química. Los nanotubos individuales tienen sólo unos pocos nanómetros de diámetro, pero pueden alcanzar longitudes de varios micrómetros a milímetros, lo que da como resultado una enorme superficie específica. Esto les confiere un excelente rendimiento en materiales de adsorción, catálisis y almacenamiento de energía. Además, los CNT son estables ante la mayoría de los reactivos químicos y resistentes a las altas temperaturas y a la corrosión, lo que los hace adecuados para su uso a largo plazo-en entornos complejos.


