Los materiales utilizados en los aditivos antiestáticos dependen principalmente de su estructura química y mecanismo de acción. Los compuestos orgánicos de bajo peso molecular son una opción común. Estos aditivos suelen estar compuestos de unidades químicas como alcoholes grasos, ácidos grasos, poliéteres, amidas o sulfonatos, y pueden reducir la resistividad superficial de los materiales mediante efectos higroscópicos o de ionización. Se caracterizan por su pequeño peso molecular, buena migración y facilidad para formar una película conductora en las superficies del material, lo que los hace adecuados para poliolefinas, PVC, revestimientos y materiales de fibra.
Los materiales comunes son agentes antiestáticos a base de polímeros-, que normalmente utilizan polietilenglicol (PEG), poliacrilatos, poliamidas, poliuretanos o polímeros modificados injertados como componente principal. Las ventajas de los materiales poliméricos incluyen buena estabilidad térmica y durabilidad, migración controlable y la capacidad de mantener propiedades antiestáticas estables durante el procesamiento a alta-temperatura y el uso-a largo plazo, lo que los hace adecuados para electrónica, óptica, carcasas de instrumentos de precisión y plásticos de ingeniería.

